El Gobierno ha anunciado una revisión al alza de las previsiones de crecimiento económico para España en los próximos años. Según los nuevos datos, el PIB crecerá un 2,7% en 2024, impulsado por el dinamismo del empleo, el consumo y la inversión. Esta tendencia positiva se mantendrá en 2025 y 2026, con tasas de crecimiento del 2,4% y 2,2%, respectivamente.
La economía española continúa mostrando una evolución sólida, superando las expectativas iniciales. Este crecimiento se basa en diversos factores, entre los que destacan el buen comportamiento del mercado laboral, la fortaleza del consumo privado y la inversión, así como la competitividad del sector exterior.
El empleo seguirá siendo uno de los principales motores de la economía, con la creación de alrededor de 500 000 puestos de trabajo al año. Esta dinámica positiva permitirá superar los 22 millones de ocupados en 2025 y reducir la tasa de paro por debajo del 10 % en 2026. Además, el aumento de la productividad y los salarios contribuirá a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Por su parte, el consumo privado también jugará un papel fundamental en el crecimiento económico. Impulsado por la mejora del mercado laboral, se espera que el consumo mantenga tasas de crecimiento en torno al 2 % a lo largo del periodo.
La inversión, especialmente gracias al Plan de Recuperación, se convertirá en otro de los pilares del crecimiento. Las exportaciones, tanto de bienes como de servicios, mantendrán su tendencia positiva, lo que contribuirá a la fortaleza del sector exterior.
Estas previsiones se basan en las últimas actualizaciones de la Contabilidad Nacional Anual realizadas por el Instituto Nacional de Estadística, que reflejan una revisión al alza del crecimiento acumulado entre 2019 y 2023.
Con estos datos, España se consolida como una de las economías más dinámicas de la zona euro, superando el crecimiento de los principales países europeos. El Gobierno destaca que este crecimiento es equilibrado y sostenible, gracias a la combinación de diversos factores y a la implementación de políticas económicas sólidas.
Las nuevas previsiones económicas ofrecen un panorama positivo para los próximos años, con un crecimiento sostenido y la creación de empleo. Sin embargo, es importante destacar que la economía mundial se enfrenta a diversos desafíos, como la inflación y la incertidumbre geopolítica, que podrían afectar a estas previsiones.
No obstante, el Gobierno confía en la capacidad de la economía española para adaptarse a estos desafíos y mantener su trayectoria de crecimiento.